Después de leer el libro me entretuve en ir recopilando fotos de los escenarios que aparecen. Una forma amena de descubrir nuevas curiosidades relacionadas con la historia de Cádiz. El seguir este blog puede facilitar la lectura del libro o complementarla para profundizar más en él. No es mi recomendación no leer el libro, pero si alguien anda falto de tiempo o prefiere abreviar, puede hacerlo por aquí. La mayoría del texto son extractos. Queda así en forma resumida. Los números entre paréntesis son la referencia a las páginas en la edición de bolsillo. Las fotos que llevan asteriscos no son mías.

viernes, 3 de febrero de 2012

Cap. 16 Esc. 1

Bautizo del nieto de Emilio Sánchez Guinea en la iglesia del Carmen. Acaba de concluir. Los invitados se arremolinan entre la puerta, bajo las torres casi mejicanas, y el baluarte de la Candelaria. (691)


Foto 16.1.1 Iglesia del Carmen

Foto 16.1.2 Baluarte Candelaria.

Foto 16.1.4 Baluarte Candelaria.

Desde el Trocadero parecen celebrarlo con salvas. La ciudad se acostumbró al tronar lejano, monótono. Caminan a lo largo de la Alameda.

Foto 16.1.5 Alameda.


Suscita interés la obra de teatro que, entre otros Lolita Palma, anoche vieron en el coliseo de la calle Novena. “Lo que puede un empleo”, de Paco Martínez de la Rosa. La obra era de humor. A la mitad se oyó silbar por el techo del teatro una bomba francesa. Algunos espectadores salieron despavoridos. Otros pidieron que continuara la representación.

Foto 16.1.6 Calle Novena desde el Palillero.


Llegan al lugar del convite: la Posada Inglesa, en la plaza de los Pozos de la Nieve, junto al café de las Cadenas. Propiedad de un inglés, con servidumbre de esa nación, uno de los locales más elegantes de la ciudad.

Foto 16.1.7 Plaza Pozos de la Nieve.


Allí van llegando los invitados, instalándose en el comedor de arriba, con vistas a la bahía y a la casa del infortunado general Solano, todavía arruinada por el saqueo e incendio de hace tres años.

Foto 16.1.8 Casa General Solano.


Mientras las mujeres hablan de niños, tatas, sirvientas, patrones de ropa cosida por sus modistas de la calle Juan de Andas, de las novedades llegadas de Inglaterra a las tiendas elegantes de San Antonio, la calle Cobos y la calle ancha… los maridos hablan de la mala situación financiera.

Foto 16.1.9 Calle Cobos.

Foto 16.1.10 Pza San Antonio


Emilio Sánchez Guinea y Lolita Palma comentan en un aparte la situación comercial en Cádiz. Ella es acreedora del erario público, se siente presionada. Las cosas pintan mal. Cualquier golpe inesperado la dejaría sin liquidez. Comentan de la balandra corsaria. El tribunal de presas tramita despacio. Es una ayuda, pero no una solución. Y ¿qué pasa con el bergantín Marco Bruto? No sabe dónde está. Tendría que haber salido de la Habana hace un mes, y haber llegado ya a Cádiz. El cargamento es de extraordinaria importancia. Especialmente los veinte mil pesos que vienen camuflados, destinados a conseguir liquidez y mantener el crédito local. Su pérdida sería irreparable. Vuelve el rostro hacia el mar, por donde llegan fortunas y desastres. Ojalá llegue pronto ese bergantín, piensa inquieta. (700 ss.)

Cap. 15 Esc. 8

Los relámpagos iluminan la ciudad, se confunden con el tronar de la artillería francesa, que ha intensificado el bombardeo. El fuerte de Puntales devuelve cañonazo por cañonazo. (683)

Foto 15.8.1 Fuerte de Puntales.

Rogelio Tizón recorre las calles de la zona vieja. No todas las bombas estallan. En la plaza de San Juan de Dios, sí que lo hace una. (683)


Foto 15.8.2 Pza San Juan de Dios.

Él ha cumplido con el francés Simón Desfosseux liberando al taxidermista Fumagal, o “lo que queda de él –un fantasma demacrado y tambaleante-“, dejando que cruce la bahía en un canje de prisioneros. Por su parte, el artillero francés ha disparado hasta en tres ocasiones en los lugares que él le ha hecho saber, en días y horas convenidos, sin resultado, excepto un par de casas demolidas, cuatro personas heridas y un muerto. (684)

Es difícil elegir dichos lugares. El arco del Pópulo es uno de esos puntos inquietantes. “Pensativo, el policía contempla la bóveda del pasadizo.” (685)


Foto 15.8.3 Arco del Pópulo.

Durante dos noches mantuvo aquí un cebo, una joven reclutada en la calle de Hércules. No hubo resultados. El asesino no acudió a la cita. La bomba sí, cayendo la pasada madrugada en la cercana calle de la Virreina.

Foto 15.8.4 Calle Hércules.

Foto 15.8.5 Virreina. Desaparecida. Antes en zona Catedral.

El lugar es adecuado y las condiciones propicias, por eso sigue dando vueltas bajo la lluvia, escudriñando cada rincón. Entonces advierte una sombra bajo las tinieblas del arco. Se acerca con cautela, listo el bastón. Es Ricardo Maraña, que se está aliviando; al acabar, se abrocha la portañuela. Le interpela. El otro se muestra hosco. Aparece un tercero, es Pepe Lobo. La cosa se pone fea. Al final resuelve: “Voy detrás de alguien, y me confundí en la oscuridad”. Luego se reconocen. Tuvieron una conversación el verano pasado en un colmado de la Caleta, cuando el comisario seguía los pasos del Mulato. Ellos andan divirtiéndose en una taberna cercana. Mañana salen a la mar. Disuelta la tensión se despiden con desconfianza. El policía, mientras se aleja, recuerda además: Lobo es el capitán del que dicen hace meses le pegó un tiro a un capitán de ingenieros en el arrecife de Santa Catalina. El muy correoso cabrón. (689 ss.)

Cap. 15 Esc. 7


Lolita Palma escucha el retumbar cercano de las bombas francesas entre el temporal de agua y viento. Es de noche. Está en el gabinete botánico. Examina a la luz de un quinqué la hoja de casi un pie de largo y dos pulgadas de ancho de un ejemplar de helecho Asplenium scolopendrium. Retumba otra bomba al extremo de la calle de los Doblones.


Foto 15.7.1 Doblones

Observa la imagen que le devuelve el espejo, la mujer parece la de un viejo cuadro. Hace un gesto de vaga coquetería. El suyo es un rostro de un tiempo pasado, irrecuperable. Bruscamente se aparta del espejo, se acerca a la ventana, la abre con violencia y deja que el temporal empape su vestido, mojándoles a ráfagas el rostro. (682)

jueves, 2 de febrero de 2012

Cap. 15 Esc. 6


Intensa lluvia el día 19 de marzo de 1812. Rogelio Tizón resguardado en el portal de la iglesia de San Antonio, la gente también protegiéndose bajo paraguas y toldos. Se desarrolla la ceremonia bajo el dosel levantado en el centro de la plaza.


Foto 15.6.1 Plaza San Antonio e iglesia.

“España, o lo que de ella simboliza Cádiz, ya tiene Constitución.” El peligro de las bombas francesas desaconsejó el desfile de autoridades y diputados, y el tedeum en la Catedral. El acontecimiento se trasladó a la iglesia del Carmen, frente a la Alameda. Allí se presentó. Sonaron las campanas de todas las iglesias, tronó la artillería de la plaza y de los navíos fondeados. (676)


Foto 15.6.2 Iglesia del Carmen.

Foto 15.6.3 Portada iglesia del Carmen

Por la tarde prosigue el protocolo previsto. Ya se ha realizado la lectura del texto constitucional dos veces por la mañana: frente al edificio de la Aduana, donde la Regencia dispuso un retrato de Fernando VII, y en la plaza del Mentidero. Esta es la tercera ceremonia.



Foto 15.6.4 Edificio de la Aduana


Foto 15.6.5 Mentidero.

Acaba la lectura y la solemne comitiva toma por la calle de la Torre hacia la puerta de San Felipe Neri. La escolta un piquete de caballería a los compases de una bande de música. La lluvia sigue cayendo torrencial, pero la gente se agolpa a lo largo del recorrido.


Foto 15.6.6 Calle la Torre.

“Rogelio Tizón observa al nuevo gobernador de la plaza y jefe de la escuadra del Océano, don Cayetano Valdés: serio, flaco, erguido, con patillas que le llegan al cuello de la casaca… [Este] no tolerará la tortura de presos, ni detenciones arbitrarias, ni abusos que vulneren las nuevas libertades establecidas por las Cortes.” (678)

“Luego mira… al gentío alborozado… personas de toda condición que aplauden entusiasmadas. Lo hace tomándole la medida a cada rostro… Se trata de un reflejo profesional… No ha olvidado que hasta hace poco, siguiendo órdenes superiores y en nombre del viejo Carlos IV, metía en las cárceles a quienes introducían folletos y libros con ideas idénticas a las que hoy pasea el gobernador encuadernadas en tafilete… Y sabe que con franceses o sin ellos… seguirá necesitando cárceles y policías.” (680)

Cap. 15 Esc. 5

Del lado de los españoles, Felipe Mojarra. El ataque tenían que llevarlo a cabo catorce zapadores ingleses, mandados por un teniente, con una partida de veinticinco escopeteros de la Isla, apoyados por cuatro lanchas cañoneras del apostadero de punta Cantera y media compañía de cazadores del regimiento de Guardias Españolas. (672)

Foto 15.5.1 Punta Cantera.

“Entre fogonazos que se reflejan en el agua, las cañoneras españolas tiran a intervalos contra el Fuerte de San Luis y la parte oriental de la playa.” (674)

Foto 15.5.2 Fuerte San Luis.

Majarra está en medio, al descubierto, expuesto a recibir un balazo tanto de amigos como de enemigos. Busca la protección de los muros desmantelados del castillo de Matagorda. (674)

Foto 15.5.3 Castillo Matagorda.

Foto 15.5.4 Castillo Matagorda.

Cap. 15 Esc. 4

La posición en la Cabezuela de los franceses es asaltada, los españoles desembarcan en la playa para dar un golpe de mano, para destruir los obuses. “Simón Desfosseux es el extremo opuesto de un héroe del Imperio. Su idea de la gloria bélica de Francia es relativa, y ni siquiera se considera un soldado; pero cada cosa tiene su lugar y su momento. La cercanía del combate a sus preciados obuses Villantroys-Ruty… lo pone fuera de sí.” (670)

Foto 15.4 La Cabezuela.

Cap. 15 Esc. 3

Barrio de la Viña. Las casas humildes, chatas y alargadas. La calle de la Palma cubierta de farolillos de papel con candelitas encendidas. Conversaciones, entrechocar de vasos, risas y cantes.

Foto 15.3.1 La Palma

“En la esquina de la Consolación… dos hombres y una mujer disfrazados con sábanas… canturrean una copla sobre el rey Pepino.” (659)

Foto 15.3.2 Consolación

Lolita Palma no suele venir por este barrio. Hace una noche espléndida. Lobo se muestra caballeroso. “A veces, el azar de los pasos, la irrupción de un grupo de gente o el sobresalto de una máscara que sopla… un matasuegras, los lleva a acercarse sin proponérselo, rozándose en la oscuridad.” Hablan de la fama de las bailarinas de Gades. (660)

En el cruce con la calle de las Carretas aprecian el jolgorio tras la puerta entreabierta de un colmado.
Foto 15.3.3 Carretas. Actual Lubet.

“En cada cruce que dejan a la izquierda, Pepe Lobo nota la brisa de poniente suave…: viene de la muralla cercana y del Atlántico… a trescientos pasos, tras la plataforma de Capuchinos.” (661)
Foto 15.3.4 Plataforma Capuchinos. *

Dejan atrás la calle de la Palma y su doble fila de luciérnagas. Ante ellos la explanada en sombras de San Pedro, con el Hospicio a la derecha. A intervalos, los destellos del faro de San Sebastián. (662)


Foto 15.3.5 La Palma
Foto 15.3.6 Plataforma San Pedro.

Foto 15.3.7 Hospicio
Foto 15.3.8 Castillo San Sebastián.
Desde el baluarte de San Pedro se asoman a la Caleta. De los colmados de tablas y lona de vela pegados a la muralla sube rumor de música, risas y jaleo. En la penumbra del fondo, sobre el limo, varados los botes. Ellos quietos, silenciosos, apoyados en el antepecho de piedra. Hablan de la gente de mar.
Foto 15.3.9 Vista de la Caleta desde el muro.

“El faro lejano ilumina a intervalos la muralla en forma de media estrella de Santa Catalina, descubriendo también la lengua rocosa que se adentra en el mar y el bote de ronda que pasa despacio, vigilando las cañoneras.” Hablan del duelo con Lorenzo Virués. (666)
Foto 15.3.10 Castillo Santa Catalina.

“De pronto parece joven y frágil… su mirada… en ningún momento titubea ni se desvía de los ojos del marino cuando este se inclina sobre ella y la besa en la boca, muy despacio y sin violencia, como si le diera la oportunidad de retirar el rostro. Pero ella no lo retira.” (667)

Es hora de regresar.